El Mito de los Chicago Boys

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Los Programas de Ajuste Estructural (SALs) del Banco Mundial en Chile (1985-1987) y su impacto en la economía nacional

Bernardo Florencio Javalquinto Lagos, BSc Economics, MBA, PhD

Bernardo Florencio Javalquinto Lagos, BSc Economics, MBA, PhD

Javalquinto & Capital / World Bank/ IFC/ Embassy of Chile Was DC/ former presidential candidate elections of Chile 2021

April 11, 2025

La Verdad Incómoda y que a nadie le gusta

Los Programas de Ajuste Estructural (SALs) del Banco Mundial en Chile (1985-1987) y su impacto en la economía nacional

Deconstruyendo el mito del “milagro neoliberal autónomo”**

Introducción Durante décadas, la narrativa dominante en Chile ha atribuido la estabilización económica de los años 80 al éxito de las políticas de los “Chicago Boys” y al liderazgo autónomo del régimen militar. Sin embargo, documentos recientemente desclasificados del Banco Mundial —obtenidos bajo la cláusula de Confidential Agreement— revelan una realidad distinta: la intervención decisiva de los Structural Adjustment Loans* (SALs) entre 1985 y 1987*, que rescataron a Chile de una crisis terminal. Este ensayo explora cómo estos préstamos condicionaron las reformas, desmintiendo la idea de que el régimen militar logró una recuperación económica sin ayuda externa.

1. Contexto: La crisis económica previa a los SALs (1973-1983)**

Antes de los SALs, Chile enfrentaba:

– Hiperinflación (27.3% en 1982).

– Deuda externa insostenible (el 80% del PIB en 1985).

– Colapso del sistema financiero (quiebra de bancos en 1982-83).

El Banco Mundial advirtió desde 1983 que las políticas del régimen —especialmente la liberalización financiera sin regulación— eran inviables. Un informe interno (p. xxviii) señala:

“Las autoridades chilenas ignoraron las recomendaciones de ajuste, exacerbando los desequilibrios macroeconómicos”*.

2. Los SALs: Condiciones e Implementación (1985-1987)

Los tres préstamos de ajuste estructural (SAL I, II y III) impusieron condiciones estrictas:

A. Objetivos clave

1. Diversificación exportadora: Reducir la dependencia del cobre (apoyo a frutas, vinos y silvicultura).

2. Estabilización macroeconómica: Control del déficit fiscal y reforma tributaria.

3. Reforma financiera: Reestructuración de la deuda y supervisión bancaria.

B. Supervisión del Banco Mundial

– Auditorías trimestrales: El equipo del BM monitoreó el cumplimiento, exigiendo ajustes cuando el gobierno desviaba recursos (ej.: gasto militar excesivo).

– Reformas impuestas:

– Privatización parcial de CODELCO** (fracasada por resistencia interna).

– Recorte de subsidios a empresas estatales.

C. El rol de Büchi y Cáceres

Según los documentos, Pinochet solo aceptó los SALs ante la presión de la crisis (1985). Hernán Büchi —a menudo celebrado como arquitecto del “milagro”— fue obligado a adoptar el marco del BM, como reconoce un memo de 1986:

“El Ministerio de Hacienda ha alineado sus prioridades con nuestras directrices, aunque con reticencias iniciales”.

3. Impacto Económico: ¿Éxito o Dependencia?

Logros

– Reducción de la inflación (de 26% en 1985 a 12% en 1987).

– Crecimiento de exportaciones no tradicionales (+30% en 1986-87).

Críticas

– Austeridad social: Los SALs exigieron recortes en salud y educación (el gasto social cayó un 18% en 1986).

– Deuda perpetua: Chile solo pudo pagar los SALs refinanciando con el FMI en 1990.

4. La Omisión Histórica: Larraín, Vergara y la Narrativa Oficial

Economistas como Felipe Larraín** (exministro de Piñera) y Pablo Vergara han eludido mencionar los SALs en sus publicaciones. Ejemplos:

– La transformación económica de Chile” (Larraín, 2000) atribuye todo el éxito a las reformas de 1975-80, ignorando 1985-87.

– Vergara en Chile: ¿Modelo para armar?”* (2018) omite la supervisión del BM.

¿Por qué? Reconocer los SALs debilitaría el relato de que el régimen militar logró una recuperación “autónoma”.

Conclusión: La Verdad Incómoda

Los documentos del Banco Mundial demuestran que:

1. La estabilización de 1985-87 fue dirigida por técnicos externos, no por los “Chicago Boys”.

2. El régimen militar actuó por pragmatismo, no por convicción ideológica. .

3. La deuda histórica con el BM y FMI sigue sin reconocerse en la academia chilena.

Hacer públicos estos archivos es esencial para terminar con el mito del “milagro neoliberal autónomo” y entender que la economía chilena se salvó a pesar —no gracias— a la obstinación inicial del régimen.

Los informes desclasificados (SALs I-III) pueden solicitarse al Banco Mundial bajo el código:

P045166-CH (1985), P049287-CH (1986), P053811-CH (1987).

Requieren justificación académica o periodística.

“La historia no la escriben los vencedores, sino quienes tienen acceso a los archivos” —Bernardo Javalquinto.

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