Confianza y sociabilidad: una mirada comparada entre Chile y Estados Unidos
Resumen basado en el ensayo de Eduardo Valenzuela y Carlos Cousiño, “Sociabilidad y asociatividad. Un ensayo de sociología comparada”, Estudios Públicos, N°77 (2000).
En este ensayo, Valenzuela y Cousiño analizan el contraste entre las culturas de la confianza en Chile y Estados Unidos, revelando profundas diferencias en los modos de relacionarse con los demás. Mientras que la sociedad norteamericana exhibe una alta disposición a confiar en desconocidos, lo que refuerza su estructura de asociatividad, Chile presenta umbrales muy bajos de confianza social, lo que conduce a una forma de sociabilidad centrada en vínculos estrechos, familiares y conocidos.
Los autores sostienen que la confianza, entendida como la expectativa de que los demás cumplirán sus compromisos sin necesidad de garantías externas, se convierte en un requisito esencial para la asociatividad moderna. Esta es la base del “ethos de la responsabilidad individual”, central en las culturas liberales como la estadounidense, donde el cumplimiento de la palabra dada estructura las relaciones públicas y privadas (Luhmann, 1996; Tocqueville, 1957; Putnam, 1993).
En contraste, la cultura chilena se organiza desde un modelo de sociabilidad doméstica, donde prevalece la reciprocidad familiar y la validación del otro ocurre mediante la familiaridad. Así, el extraño no es un enemigo, sino alguien con quien no se puede aún establecer un vínculo válido. Esta lógica cultural, que prioriza el don y la cercanía emocional por sobre el contrato y la distancia, obstaculiza la formación de asociaciones impersonales y relaciones públicas amplias.
Apoyándose en datos empíricos (DESUC, 1997; CEP/PNUD, 1997), el estudio muestra cómo estas diferencias se expresan en niveles significativamente más bajos de confianza, participación cívica, actividad asociativa y redes de amistad en Chile respecto a Estados Unidos. Por ejemplo, solo un 14% de los chilenos cree que se puede confiar en las personas, frente a un 42% en EE.UU., y el promedio de asociaciones por persona es de 0,7 en Chile contra 1,7 en EE.UU.
Finalmente, Valenzuela y Cousiño destacan que el éxito de la asociatividad norteamericana descansa en la individuación y autonomía social, mientras que en Chile la persistencia del vínculo familiar como modelo de relación impide la expansión del espacio público basado en la confianza entre extraños. El desafío, concluyen, está en repensar los fundamentos culturales de nuestra sociabilidad para poder afrontar los retos de la vida democrática en sociedades complejas.
Referencias citadas
- Valenzuela, E. y Cousiño, C. (2000). Sociabilidad y asociatividad. Un ensayo de sociología comparada. Estudios Públicos, Nº77.
- Tocqueville, A. de (1957). La democracia en América. México: Fondo de Cultura Económica.
- Luhmann, N. (1996). Confianza. Barcelona: Anthropos.
- Putnam, R. (1993). Hacer que la democracia funcione: Tradiciones cívicas en la Italia moderna. Princeton University Press.
- Wuthnow, R. (1994). Compartiendo el viaje. The Free Press.
- Sennet, R. (1978). El declive del hombre público. Ed. Península.
- Van Deth, J. W. (1997). Grupos privados y vida pública. Routledge.
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