¿Cuál es el mejor candidato? Un análisis de la carrera presidencial chilena 2025

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¿Cuál es el mejor candidato? Un análisis de la carrera presidencial chilena 2025

Por Bernardo Javalquinto Lagos, PhD

Las elecciones presidenciales de Chile programadas para noviembre de 2025 marcan un momento crucial para un país que transita por un escenario político, económico y social altamente desafiante. Frente a un espectro de candidatos que representan posturas desde la izquierda más ortodoxa hasta la derecha conservadora, la pregunta más relevante no es únicamente quién ganará, sino quién está verdaderamente capacitado para gobernar un Chile fragmentado, inseguro y expectante de cambios estructurales.

El oficialismo, agrupado bajo el pacto Unidad por Chile, presenta a cuatro figuras que competirán en las primarias: Carolina Tohá, Gonzalo Winter, Jeannette Jara y Jaime Mulet. Todos con experiencia política, pero con enfoques diferenciados. Tohá representa la gestión moderada con tintes socialdemócratas, apelando a la gobernabilidad y la seguridad. Winter apuesta por un Estado fuerte, capaz de reducir desigualdades estructurales. Jara, desde una izquierda más tradicional, impulsa derechos sociales y laborales. Mulet, por su parte, encarna el regionalismo verde, proponiendo una agenda descentralizadora.

Fuera del oficialismo, destacan figuras como Evelyn Matthei (Chile Vamos), con un discurso centrado en el orden, la inversión y la experiencia de gestión municipal. José Antonio Kast, representante de una derecha más dura, propone medidas de seguridad con una retórica nacionalista. Franco Parisi, a distancia pero persistente, vuelve a apelar a un electorado desconfiado de los partidos. Y Ximena Rincón, ahora por los Demócratas, se presenta como opción de centro-reformista. A ellos se suman otras candidaturas como Johannes Kaiser, Eduardo Artés, Félix González y Harold Mayne-Nicholls, que cubren desde el libertarismo hasta el ambientalismo y la crítica sistémica radical.

En esta diversidad, el “mejor candidato” debe evaluarse más allá de ideologías. Chile necesita a alguien que comprenda profundamente el funcionamiento del Estado, que tenga capacidad para dialogar con todos los sectores, que reconozca los errores del pasado sin repetir recetas fracasadas, y que proponga un modelo de desarrollo integral, sustentable y equitativo.

Carolina Tohá destaca en ese sentido por su experiencia ejecutiva, conocimiento del aparato estatal y su apertura al diálogo, aunque deberá convencer al electorado más crítico del oficialismo. Sin embargo, el verdadero liderazgo se medirá no por la promesa de cambios, sino por la capacidad de gobernar sin polarizar, de construir reformas sin excluir y de generar estabilidad sin renunciar a la transformación.

En conclusión, el mejor candidato no será necesariamente el más popular o el más ideológico, sino el que logre integrar a Chile en su diversidad, gobernar con coherencia y valentía, y proponer un futuro común en lugar de un país fracturado en trincheras políticas.

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