
El Laberinto Económico: Los Desafíos del Próximo Gobernante de Chile a la Luz de las Proyecciones
Introducción
Chile se encuentra en una encrucijada compleja. Tras un período de volatilidad económica y social, el país mira hacia un futuro inmediato marcado por proyecciones que, lejos de ser alentadoras, delinean un terreno minado para quien ocupe La Moneda en los próximos cuatro años. Con un crecimiento económico anémico proyectado en torno al 1.9% para 2024 (y con expectativas similares en el mediano plazo según la CEPAL y el Banco Central), una inflación que si bien desacelera, dejará secuelas con una tasa proyectada del 4% para fines de 2024 (pero que ha estado muy por encima en el período reciente, con su pico en 2023), y un desempleo que se resiste a ceder, rondando el 8.5%-9%, el próximo mandatario heredará una economía frágil. Este ensayo analiza el intricado panorama que aguarda al próximo gobernante. Es un laberinto donde deberá tejer con suma precisión los hilos de la reactivación, la estabilidad y la equidad social.
Un diagnóstico ineludible: El crecimiento anémico y la sombra de la inflación
La proyección de crecimiento del 1.9% para 2024, confirmada por organismos como el Banco Mundial y el FMI, es significativamente inferior al potencial histórico de Chile y apenas supera el crecimiento poblacional. Esto implica que el ingreso por persona se estancará, limitando la capacidad del país para generar riqueza y mejorar el bienestar colectivo. Este escenario de “estancamiento tímido” tiene múltiples causas: una debilitada inversión privada, la incertidumbre regulatoria y la lenta adaptación a la desaceleración global, particularmente en la demanda china, principal socio comercial.
Para el gobernante, esta realidad se traduce en un desafío doble. Primero, deberá impulsar políticas fiscales y regulatorias que incentiven la inversión sin generar desequilibrios macroeconómicos. La reforma tributaria, un tema siempre espinoso, será central: ¿cómo aumentar la recaudación para financiar demandas sociales sin ahogar a la empresa privada? Segundo, la sombra de la inflación, aunque en retirada gracias a la agresiva política monetaria del Banco Central, no ha desaparecido. Según el último Informe de Política Monetaria (IPoM) del Banco Central, la inflación converge lentamente hacia la meta del 3%, pero los riesgos al alza persisten. Cualquier estímulo fiscal excesivo o un shock externo podría reavivar las presiones inflacionarias, forzando al Central a mantener tasas de interés altas por más tiempo, lo que a su vez frena aún más el crecimiento. El mandatario deberá caminar sobre la cuerda floja de estimular la economía sin desatar nuevamente el fantasma de los precios altos.
El desafío social: El desempleo y la presión por la equidad
Un crecimiento del 1.9% es insuficiente para absorber la fuerza laboral que se incorpora anualmente al mercado. La proyección de una tasa de desempleo alrededor del 9%, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su informe Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo, es un reflejo de esta dura realidad. El desempleo no es solo un número; es un factor de descomposición social que alimenta la frustración, la desigualdad y la inseguridad.
Aquí, el desafío para el gobernante es mayúsculo y de una urgencia palpable. La ciudadanía, que ha visto cómo se erosiona su poder adquisitivo por la inflación, exigirá soluciones concretas en materia de empleo y protección social. La presión por aumentar pensiones, mejorar el acceso a la salud y fortalecer la red de seguridad social chocará frontalmente con la restricción fiscal. Chile tiene un déficit fiscal estructural que limita el margen de maniobra. Por tanto, la próxima administración se verá obligada a priorizar con una precisión quirúrgica: ¿qué programas sociales son más eficientes? ¿Cómo se pueden generar empleos de calidad sin sobrecargar al sector productivo? La conflictividad social, latente en los últimos años, podría exacerbarse si la economía no logra proveer oportunidades tangibles para la mayoría.
El contexto global: Un viento en contra persistente
El informe Perspectivas de la Economía Mundial del FMI prevé un crecimiento global lento y fragmentado para los próximos años. Para una economía abierta y dependiente de las materias primas como Chile, esto es un viento en contra constante. La demanda por el cobre, principal exportación, podría ver precios volátiles, y el acceso a financiamiento internacional podría encarecerse.
El o la gobernante deberá, entonces, manejar la economía con una mirada hacia afuera. La diversificación de la matriz exportadora, el fomento a las pymes exportadoras y la búsqueda de nuevos acuerdos comerciales serán herramientas cruciales. Sin embargo, en un mundo cada vez más proteccionista y fragmentado, esta tarea no será sencilla. La habilidad para navegar la geopolítica y asegurar alianzas económicas estables será un activo invaluable.
Conclusión: Gobernar en la incertidumbre
Al próximo gobernante de Chile le espera, quizás, uno de los mandatos económicos más delicados de las últimas décadas. No se enfrenta a una crisis aguda, sino a una languidez persistente: un crecimiento que no despega, un desempleo que se enquista y una inflación que acecha. Su éxito no se medirá en grandes hazañas, sino en una gestión prudente, realista y con un diálogo social efectivo.
La receta no será única. Requerirá un equilibrio casi imposible: ser keynesiano en el impulso a la inversión pública sin ser irresponsable con la disciplina fiscal; ser socialmente sensible sin ser populista; y ser pragmático en un escenario político que suele premiar la ideología. Quien ocupe La Moneda deberá entender que su principal tarea será reconstruir la confianza: la de los inversionistas para que apuesten por Chile, y la de los ciudadanos para que crean en un futuro mejor. En este laberinto económico, la astucia, la transparencia y la capacidad de construir consensos serán la brújula más valiosa para no perderse y poder guiar al país hacia un sendero de crecimiento sostenido e inclusivo.
Dr. Bernardo Javalquinto Lagos, PhD, Associate Prof., UVM
Fuentes consultadas (base para las proyecciones):
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL): Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2023-2024. Proporciona proyecciones de crecimiento para Chile y la región.
Banco Central de Chile: Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio de 2024. Ofrece las proyecciones oficiales de crecimiento, inflación y desempleo para la economía chilena.
Fondo Monetario Internacional (FMI): World Economic Outlook (WEO), Abril 2024. Incluye proyecciones de crecimiento global y para economías individuales como la chilena.
Banco Mundial: Global Economic Prospects, June 2024. Analiza los riesgos globales y las perspectivas de crecimiento para economías emergentes.
Organización Internacional del Trabajo (OIT): World Employment and Social Outlook: Trends 2024. Presenta datos y proyecciones sobre las tasas de desempleo a nivel global y regional.
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